RFID y buena lectura!
Al igual que en las organizaciones que operan con cadenas de suministro y grandes procesos de distribución, las bibliotecas académicas, públicas y privadas tienen la necesidad de gestionar de la mejor manera posible su gran número de activos. Estos activos incluyen los libros, videos, CDs, DVDs y otros tipos de materiales que estos centros ofrecen. Debido a una evolución, casi natural, hacia el mejoramiento del servicio, las bibliotecas también buscan nuevas maneras de innovar en sus procesos.
Para este tipo de centros, la tecnología RFID ofrece soluciones que la banda magnética o el código de barras -simplemente- no pueden igualar, ni garantizar la misma efectividad. Esta tecnología ofrece grandes ventajas en la de recogida de datos, permitiendo un sistema automatizado de control de préstamos y devoluciones, la reducción de los tiempos de inventario, una clasificación automatizada y mejoras en los procesos de recolocación de materiales. Para los usuarios, esto se traduce en una mayor probabilidad de que el material que están buscando se encuentre disponible, menor tiempo de búsqueda y una rápida ubicación de los materiales.
Frente a todas estas posibilidades vemos que estos centros se presentan como un importante mercado para la adopción de soluciones basadas en tecnología RFID.
Un ejemplo de implementación de esta tecnología es JustBooks, que ofrece más de 3,00000 de libros a través de diferentes categorías y que orgullosa pregona en su web “…JustBooks, revoluciona algunas de las actividades rutinarias de circulación de los libros en nuestras bibliotecas mediante la introducción de la RFID … ” ” …nuestros usuarios pueden escoger y entregar los libros sin la intervención de ningún tipo de proceso manual, con el consecuente ahorro en tiempo…”
JustBooks utiliza la tecnología RFID para automatizar los procesos de gestión de inventario en toda las cadenas de sus amplias bibliotecas. JustBooks ha marcado más de 160.000 elementos de biblioteca con etiquetas RFID.
Los carnets de los usuarios también incluyen etiquetas RFID que les permite utilizar los dispensadores de pantalla táctil -que ejecutan un software de gestión de bibliotecas- e incluyen lectores de RFID. Estos dispensadores se utilizan para automatizar la operación de préstamos de libros. La solución también está integrada con el sistema de inventario de la biblioteca que permite al personal llevar a cabo un rápido recuento de datos y hacer las correcciones de los artículos que pueden haber sido colocadas fuera de lugar.
Una reciente encuesta sobre la implementación de nuevas tecnologías en los centros de préstamo de libros indica un crecimiento significativo en la adopción de la RFID en este sector. El informe indica que de 259 entidades participantes, 116 centros (sobre todo en el Reino Unido), ya han implementado la tecnología RFID en cierta medida. Esto, en contraste frente a las 28 que reportaron el uso de la RFID en el 2009. Los detalles sobre la encuesta se puede encontrar aquí.
Estos datos son grandes indicadores de la adopción mundial de la tecnología RFID en el mercado del préstamo de este tipo de materiales.








